Pareja Sexualidad

Relaciones sexuales después de tener hijos

Tener hijos es una experiencia maravillosa, pero después de la llegada de estos la pareja establece unos nuevos roles, dejando atrás la vida de pareja y las relaciones sexuales, para convertirse en “mamá” y “papá”.

Es indudable que la llegada de un nuevo ser al hogar requerirá gran cantidad de dedicación, sobre todo cuando los padres lo son por primera vez.

Modelos sociales

Muchas mujeres experimentan una disminución del deseo sexual después de tener a su primer hijo. La vivencia de ser madre está por encima de cualquier otra cosa. Lo que suele ocurrir es que sin darse cuenta se pierde el rol de “esposa o novia” para convertirse única y exclusivamente en “madre”.

Si bien es cierto que durante los primeros meses de vida, los cuidados de la madre son imprescindibles, la mujer debe ir poco a poco recuperando su vida de mujer, esposa, amiga, trabajadora y lo que cada mujer sea.

Según los modelos sociales, las madres son cuidadoras de sus hijos y de sus esposos o parejas. Las madres están ahí para que todo funcione correctamente, cuidan y están receptivas a lo que los demás desean. Pero ellas no pueden desear. Las madres no son sexuales, son cuidadoras. Qué gran error verdad?

Por lo tanto, según estos modelos, estas madres se olvidan de seguir cultivando una faceta muy satisfactoria para sí mismas: la sexualidad.

Cuando la sexualidad no se cultiva y se cuida se irá perdiendo, lo cual podrá desembocar en una falta de deseo sexual.

La opinión del padre sobre el sexo después de tener un bebé

Los padres tienen una vivencia de la paternidad algo distinta a la de las madres. Aunque la dedicación al cuidado de sus hijos y al cuidado de la estructura familiar pueda ser tan elevado como el de la madre, los padres siguen manteniendo su rol de “hombre y esposo”, por lo tanto, su sexualidad seguirá activa y demandará relaciones.

Los hombres suelen percibir los rechazos de sus parejas como una falta de deseo sexual por parte de ellas, no entendiendo muy bien la relación entre ser madre y perder la sexualidad.

¿Falta de deseo o de tiempo para tener sexo?

En muchas ocasiones lo que puede parecer una falta de deseo sexual puede ser simplemente una falta de tiempo o de ocasión.

En función del número de hijos, la edad de estos y otros muchos factores, el tiempo puede resultar especialmente valioso.

Otras veces ocurre que la mujer siente que lleva todo el peso de las obligaciones que implican el mantenimiento de la familia, por lo que se van produciendo frustraciones constantes que pueden desembocar en una falta de deseo real o en otros problemas de pareja. La ayuda y colaboración del padre será fundamental en estos casos.

Otros cambios que se producen en la sexualidad de la pareja
A parte de la disminución de frecuencia y la falta de tiempo para mantener relaciones sexuales después de tener hijos, existen otros factores que también se dan con mucha frecuencia:

Relaciones sexuales monótonas

Se hace el amor con “más prisa”.
El escenario suele variar poco, siendo este normalmente la cama conyugal.
Se pierde espontaneidad respecto al sexo; las relaciones ya no surgen como antes.
Pararse a pensar lo que supone el mantenimiento de la sexualidad en la pareja será una buena opción para tratar de cambiar algunos aspectos que puedan mejorar. Cuidar la sexualidad en pareja merece la pena.

Qué hacer para mejorar nuestra vida sexual después de tener un bebé

El trabajo, las tareas del hogar, el mantenimiento de las finanzas y el cuidado de los hijos, hacen que no se disponga de tiempo suficiente para tener relaciones sexuales.

Con todas estas tareas puede parecer que el mejor momento para tener relaciones sexuales sea la noche. Pero si alguien se percata de todo lo sucedido durante el día y lo que sucederá al día siguiente, no es de extrañar que por la noche alguno de los miembros o ambos puedan estar demasiado cansados.

En estos casos, la excusa “estoy cansado/a” puede que sea completamente lógica. Para mantener relaciones sexuales, el cuerpo y la mente deben estar libres de cansancio y preocupaciones.

En muchas ocasiones alguno de los miembros, generalmente la mujer, acaba cediendo a las demandas del otro “por compromiso”, lo cual puede producir una falta de deseo real, ya que al no disfrutar de las relaciones sexuales como antes, puede perderse la motivación por tenerlas.

Planificar las relaciones sexuales

Con la llegada de los hijos las relaciones en cualquier parte de la casa suelen desaparecer. En general, se pierde lo natural o espontáneo de las relaciones sexuales.

Existen muchos menos momentos que hacen que el sexo “surja” en la pareja como antes de tener hijos. Muchas parejas viven esto de forma frustrante, achancando nuevamente una falta de deseo.

Simplemente hay que tratar de realizar un cambio de actitud y concebir el sexo como algo menos espontáneo, pero no por ello dejará de ser natural.

En ocasiones será necesario planificar las relaciones sexuales y dedicarse un tiempo a “hacer el amor” con la pareja. No tiene nada de malo planificar la sexualidad dentro de unos límites razonables.

Poder establecer un horario de preferencias en el que ambos puedan estar tranquilos y poco cansados, ya sea entre semana o los fines de semana, puede convertirse en una buena opción para saber cuando el otro estará más predispuesto a las relaciones.

Buscar lugares diferentes para hacer el amor

Al igual que el horario, el escenario de los encuentros sexuales es importante. Las relaciones sexuales cuando hay niños en casa, suelen producirse en la habitación y en la cama conyugal. En muchas parejas esto se convierte en un ritual inquebrantable.

Cualquier pequeño cambio que pueda introducirse en la sexualidad de pareja resultará altamente motivador para ambos. Los rituales “obligados” pueden desembocar en una falta de deseo, por el hecho de perder la parte novedosa y excitante de los nuevos estímulos.

Sería conveniente poder variar las partes de la casa en las que se hace el amor, o simplemente modificar las características del lugar habitual para hacer el amor, con el fin de mejorar la variabilidad ambiental (usar ambientadores olfativos, música, decoración distinta…).

Tratar de modificar las posiciones al hacer el amor o el tipo de prácticas también puede resultar estimulante.

Pedir ayuda familiar: los abuelos o los tíos

Siempre y cuando la pareja disponga de ayuda familiar, todas estas cuestiones podrán realizarse de forma más satisfactoria. Aprovechar la ayuda de los abuelos maternos y paternos es un magnífico recurso para que la pareja pueda volver a tener “momentos de pareja”.

Existen muchas personas que consideran que no deben dejar a sus hijos con familiares o cuidadores para realizar actividades consideradas “poco importantes”. Esta concepción es absolutamente lógica y correcta, puesto que no se debe abusar de la ayuda de los otros para eludir responsabilidades propias.

El error está en pensar que dedicar un tiempo al “cultivo” de la pareja es una actividad poco importante y sobre todo si se trata de hacer el amor.

Cuando el sexo funciona correctamente, la pareja suele funcionar mejor en otros aspectos no sexuales, influyendo así en la vida familiar y con los hijos. Además, la sexualidad activa fomenta el buen humor y sube la autoestima, entre otros muchos beneficios.

En la mentalidad de cada uno estará la importancia que otorga a cuidar del sexo y la intimidad para mejorar la vida de pareja.

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